Su sonrisa. Su cabello. Cuando deja el cepillo encima del lavabo. Cómo se enfada cuando meto la pata. Sus dotes de enfermera cuando me siento mal. El roce de su mano cuando caminamos. Cómo detecta cuando necesito de sus mimos. Su manera de andar, que la hace inconfundible para mí entre la multitud. Su sarcasmo cuando cuento un chiste sin gracia. Su independencia. Sus suéteres en la silla. Su olor tras la ducha. Su manera de retorcerse el cabello cuando está nerviosa. Sus tres lunares en el rostro que me hacen ver las estrellas de noche. Su forma de ser, que no me deja lugar a dudas que juntos cimbraremos la tierra y haremos hervir los mares. Todo esto es el amor. Todo esto es ella. Todo esto y más es Lesley Fernanda.