Por Javier Pedroza.
Los vi a los dos
De lejos
Era imposible no hacerlo
Ella, bella
Cómo una estrella
Radiante
Fugaz
Total
Vestida de blanco
Con su piel morena
Y melena rizada
Su blusa blanca
Sin mangas
Una visión
Embriagante
En este mar
Indecente y decadente
Que no se va a acabar.
Pero por alguna razón
El dios Eros me favoreció
Y tal cual me mostró
La silueta de su sujetador.
Por alguna razón
Las marcas de esa prenda
En la ropa femenina
Tienen en mi
Un efecto afrodisíaco
Inmediato
Irrefrenable
Inenarrable
Por completo inefable.
De inmediato
Identifiqué a ese pícaro
Un brassiere plunge
Envolviendo a un par
De bellas razones
Para poder amar
Besar y acariciar
Toda la noche.
Toda la noche, maldita sea.
Pero tengo cierto conocimiento
De los tipos de sostenes
Existentes
Es un tema de conversación
En donde quién lo aborda
Sin la mayor dilación
Es segregado sin vacilación
Por indecente
Por cochinon.
Ese es mi secreto
Aquí y ahora decreto
Ese plunge
Y sus protegidas
Son mi fascinación.
Ella, bella como
Estrella
Tan lejos
Y tan cerca de mí
Así sea.