No solo las producciones actuales de música no tienen "alma". Tampoco las audio visuales basadas en libros

Vámonos rapidito, in media res; porque me cagan los prólogos kilométricos y el contexto de medio libro para entender la historia (¡Hola, Stephen King!)

La música actual no tiene alma. Punto. Entendible, tomando en cuenta que en la actualidad se maximiza lo viral, los likes y lo efímero. No es un secreto que en la actualidad, quien tiene más de cinco segundos de retención y comprensión es la excepción a la regla (gracias, puto TikTok. Yo no lo consumo, por lo que me vale cinco kilos de clítoris, pero pobres de los weyes que sí. Que con su pan se lo coman).

Atrás quedaron los tiempos en donde la música se hacía con amor y cariño, amén de inteligencia, en el sentido de que debido a las "limitaciones" de la época, se tenían que realizar giras mundiales que podían durar años. Literal. Y durante todo ese tiempo, se daba a conocer a las masas la obra en turno. Esa es la razón por la que la música pre internet no solo suena tan bien, sino que ha demostrado ser perenne y estar viva. Tiene "alma". Tenía que hacerse música original, que resistiera el paso del tiempo, en lugar de hacer producciones “virales” -cómo me caga esa puta palabra- que durasen la víspera para pasar a lo siguiente cinco minutos después (gracias puto TikTok.)

De alguna manera, la música de “antes” se ha conservado como los buenos vinos a través del tiempo. Es la razón por la que el vox populi dice que aquella música "era" (es) mejor que la actual. Y razón no le falta. Pues bueno, lo mismo sucede con las obras audiovisuales (y no me refiero al puto TikTok, YouTube ni ninguna de esas madres. Qué sí, pero no hablaré de ellas ahora. Ni nunca).

Para muestra, un botón. Dos, de hecho.
L.A. Confidential, de James Ellroy, y Chad Powers, de... sepa la madre quién, pero si lo pasan en Disney Plus, bueno, independientemente del autor, sabemos quién se beneficia.

La obra del señor Ellroy es del siglo pasado. Literal. La historia está situada en la década de los 50’s del pasado siglo XX. Novela negra. Noir. Destila violencia por sus páginas. Para nada es queja. Me gustan las historias así. Más allá de comenzar lento y tener una forma... peculiar de escribir, y en mi opinión, más allá del uso y abuso de ciertos atajos literarios para hacer avanzar la obra, L.A. Confidential te hace querer seguir leyendo para saber qué va a pasar. Al menos conmigo, así es. Apenas estoy al 28% de la obra y ya pasaron dos masacres, varias traiciones, orgías, porno desenfrenado, tráfico de drogas... Y lo único que puedo hacer es relamerme los bigotes disfrutando y anticipando los posibles desenlaces. Es explícito, es burdo, es sucio. Es una pinche chulada.
También sé que hay una adaptación al cine de la obra. No sé de qué año es, pero no me sorprendería que fuera noventera. Ese no es el punto. El punto es que en su momento yo no vi esa película, por la razón que sea. Pero eso cambió ayer. O casi.

Comencé a ver la película, y en menos de 30 minutos llegué a la misma parte en la que voy en el libro. Y fue cuando la quité. Más allá de haber recortado muchas cosas, la película se siente falsa. Hay detalles que se pasan por alto, a menos que hayas leído el libro. Eso te hace querer seguir leyendo (a mí sí, al menos). Pero esta practica no es exclusiva de la adaptación que nos ocupa. Un porcentaje muy grande de ellas no le hace honor a la obra original, que en muchas veces es una obra escrita, ya sea por presupuesto, licencias creativas, o sepa madre qué. El candor oficial popular: el libro es en el 99.99% de los casos, infinitamente mejor que la adaptación. Punto a la verga.

Chad Powers es una historia en donde un jugador élite de fútbol americano colegial cae en desgracia después de perder de forma estúpida el campeonato de ese deporte en los Estados Unidos. Y por si eso fuera poco, se lía a golpes con el padre de un niño con cáncer, quien idolatra a dicho jugador. Esta historia ya se ha visto muchas veces antes, con resultados no tan favorables, por no decir de la verga. Suena a cliché, porque lo es. Ha pasado mucha tinta debajo del río a lo largo del tiempo explotando este recurso.

Básicamente es "la senda del héroe" con matices. Bueno, en el primer capítulo de esta historia, dentro del 20% inicial de la trama, un personaje secundario exclama a cámara revelando al auditorio de que va la historia, sin cortapisas (ya puedes ver otra cosa, ya nos dijeron lo que va a pasar): un jugador en desgracia que se hace pasar por otra persona para ayudar a un equipo malo a elevar su nivel, revelar quién es en realidad llegados al clímax, que todos lo acepten y lo validen (haciendo a un lado que les vio la cara de pendejos a todos durante todo este tiempo), y el jugador se redima y se acepte a sí mismo y todos vivan felices para siempre... Ajá... ¿dónde he visto esto antes?…

La serie "Younger" trata de una madre que decide regresar a trabajar después de haber criado a su hija, pero como no le dan la oportunidad, finge ser otra persona más joven, consigue el trabajo, hace “cositas”, la descubren, intenta que todos la acepten por lo bueno que ha hecho por la empresa durante todo este tiempo (haciendo a un lado que les vio la cara de pendejos a todos durante el mismo periodo), pueda redimirse y viva feliz para siempre y después de todo el drama (por completo desechable, pero necesario para que la historia venda), aceptarse a sí misma... Ajá.

Levante la mano quien vea el patrón... quien no lo vea, güey, te hace falta leer más. Un chingo más. (Puto TikTok.)

Regresando a Chad Powers, dejando de lado el hecho de que se disfraza para modificar su aspecto (se deja claro desde el principio que su papá trabaja como maquillista en una gran productora de cine de Los Ángeles y ganó o fue nominado al Oscar —no recuerdo y me vale madre— por ¡exacto!: mejor maquillaje), que le piden documentos que falsifica, que no se ducha en las instalaciones del equipo después de las prácticas (porque descubrirían el disfraz), y otros sin sentidos que cualquiera pondría en duda, la historia se va a chingar a su madre cuando Powers se saca las respuestas más rocambolescas no de la manga. Del orto.

Para quien no entendió: la historia deja de ser ficción (creíble y plausible) para convertirse en fantasía. ¡Sorpresa! Estamos en la plataforma de Disney. ¿Qué esperabas encontrar aquí, sino fantasía?...
Barata, culera y pinche, al parecer. Pero no te quejes. Aquí está Marvel, el Mandalorian y cualquier otra cantidad de absurdos que Camus estaría orgulloso... Para que no haya pedo, todo lo anterior es sarcasmo. Pero gracias a TikTok, a nadie le importará (5 segundos, ¿recuerdas?) en un momento. Cuatro, tres, dos, uno, cero...

Así las cosas, las producciones actuales están de la verga, y las de antes, bueno, están mejorcitas. Pero al menos, las de antes no intentan ofender a la audiencia. Te pueden gustar o no, y eso está bien. Pero no te tratan como estúpido (¡Hola, TikTok! ¿Cómo estás?... Saludos a tu jefa.)

Este es el “Mexican way, modafakas”.

Entrada original. ORIGINAL, chingada madre.
 

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