El hombre termina de introducir su semilla en el interior de la chica, rodeado de un enorme charco linfático. "Tu muerte no dará vida a mi descendencia, —murmura mientras disecciona el útero— pero lo hará con mi jardín de rosas negras. Florecerán con este perfume dulzón a hierro sangre y óvulos rancios
Todos los derechos reservados.