Por Javier Pedroza.
No las ando buscando
pero me rodean
a todas horas
es imposible no mirar
y no toparme con ellas.
Estoy tranquilo
sin meterme con nadie
haciendo mis cosas
e irrumpen mi tranquilidad
destrozan mi paz mental
para luego reclamar
el porque las miro
porque las observo
y yo me enervo
porque me gustan
me gustan mucho
profundamente.
otras son pequeñas
unas son mordaces
otras están muy buenas
unas son firmes
otras son suaves
unas son redondas
pero para la humanidad
todas son claves
invariablemente de a pares.
Y yo las amo
las adoro
son mi fascinación
y mi maldita perdición
ellas son mi dios
y cual diapasón
vibro con pasión
y pido a los cielos
jamás decirles adiós.