Escribo de esta manera inspirado en el cabrón de Bukowski. Ese wey me abrió los ojos y tiró la venda que me los tapaba, para después echarse un trago de cerveza, eructar y mentarme la madre, por pendejo.
Escribo así porque aprendí tarde en la vida que no te puedes simplemente callar, por miedo de ofender a los demás con respecto a lo que sientes, piensas, sufres, y continuar en silencio. Lo que escribo aquí, es verdad pura y dura, sin filtros. Sólo que siempre nos lo guardamos por las razones antes mencionadas.
Esta es una manera de sacarme lo que siento, lo que veo, lo que sufro; para ya no callar de una puta buena vez, maldita sea.
Lo escrito aquí no es bonito. Pero es neta. Es auténtico. No pretendo ser lo que no soy. Es lo que hay. Es lo que pasa a nuestro alrededor. A todos. Nos guste o no.
La vida es culera, pero eso ya lo sabías.